Síndrome de Cáncer de Mama- Ovario Hereditario (HBOC):

Hoy os traigo uno de los síndromes de cáncer hereditario más común de los que os hablaba el otro día.

Características:

El cáncer de mama- ovario hereditario, se caracteriza por el aumento en la posibilidad de aparición de tumores en mama y ovario (en mujeres) y mama y próstata (en hombres), entre otros. Está relacionado con mutaciones que se producen en algunos genes del ADN como el BRCA1 y BRCA2, que todos tenemos.

Decimos que es hereditario porque las mutaciones en los genes se transmiten de forma autosómica dominante a la descendencia. Esto quiere decir que lo habremos heredado de alguno de nuestros padres, que también presentan esta alteración. La posibilidad de tener la alteración genética es de un 50%. Y la herencia se transmite por igual a hombres y a mujeres. Por ello, debemos pensar que habrá más de un miembro en la familia que presente esa alteración en los genes de los que antes hablábamos.

Existen medidas preventivas, de las que hablaremos a continuación, que permiten reducir el porcentaje de probabilidad de que este tipo de tumores se desarrollen. Por ello, uno de los objetivos de los profesionales es la detección de los individuos portadores de esa alteración genética en pacientes que no han desarrollado la enfermedad.

Cómo saber si hay un HBOC en la familia:

Algunos signos que sugieren que el HBOC puede estar presente en una familia pueden ser:reproductor-aparato-femenino

  • Cáncer en una mama antes de los 30 años, o bilateral (en ambas) antes de los 40 años.
  • Varón con cáncer de mama o mujer con cáncer de ovario antes de los 50 años.
  • Familias con tres o más afectados con cáncer de mama y/o cáncer de ovario en al misma rama de la familia.

Recomendaciones y medidas preventivas de carácter general:

Una vez tengamos los resultados, y se confirme que existe un Síndrome de Cáncer de Mama- Ovario Hereditario, el médico nos proporcionará una serie de medidas preventivas y recomendaciones específicas.

Generalmente, las medidas preventivas suelen ser:

En mujeres:

  • Autoexploración mamaria a partir de los 18 años, después de cada menstruación.
  • Exploración clínica anual, a partir de los 25 años, con resonancias magnéticas (RM) mamarias y mamografías.
  • Cirugías profilácticas. Son intervenciones quirúrgicas que consisten en la extirpación o eliminación de las mamas (mastectomía profiláctica bilateral) o de los ovarios (salpingo- ooforectomía profiláctica). Estas pruebas sólo se proponen a pacientes seleccionados.
  • Otras pruebas.

En hombres:

  • Autoexploración de mama y exploración clínica anual a partir de los 35 años.
  • Visitas frecuentes al urólogo para el examen de la próstata a partir de los 40- 45 años.

Es muy importante que antes de tomar una decisión sobre una cirugía profiláctica, se discutan los riesgos, beneficios y limitaciones del procedimiento con el profesional, ya que es un proceso irreversible. Requiere por tanto, una evaluación previa de carácter psicológico.

Estas recomendaciones son de carácter general. Cada persona y caso es diferente, por lo que habrá que estudiar cuáles son las opciones más recomendables para cada uno.

 

Os adjunto una imagen de un árbol genealógico sacado de la página “www.genéticaycancer.es”, para que veáis cómo se realizan.

https://i1.wp.com/www.geneticaycancer.es/web/images/fig_ovario_mama_gr.jpg

De izquierda a derecha y de arriba a abajo:

Primera generación: Vemos una mujer diagnosticada de cáncer de cabeza y cuello a los 52 años, actualmente fallecida.

Segunda generación: con su marido, tuvieron 5 hijos (dos hombres y tres mujeres). Todos los hijos han fallecido (reflejado con este símbolo “/”) menos un hombre que tiene mutación genética (+) con un cáncer de próstata diagnosticado a los 81 años. Dos de sus tres hermanas han tenido cáncer (un gástrico con 34 años, y uno de mama con 40).

Tercera generación: vemos que existen dos casos de cáncer:

  • una es hija del hombre que tiene un cáncer de próstata y mutación genética, que también es portadora (diagnosticada de cáncer de mama a los 48 años), y tiene una hermana también portadora pero que actualmente no ha tenido cáncer.
  • Una prima de ellas (la hija de su tía que tivo un cáncer de mama con 40 años, ya fallecida), también tiene un cáncer de mama que se diagnosticó a los 46 años. No aparece como portadora de la mutación genética, no sabemos si porque no se ha realizado la prueba o porque ésta ha salido negativo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Síndromes de Cáncer Hereditarios

Entre el 5- 10% de los tumores, son hereditarios. Esto quiere decir que se producen en la persona porque posee desde antes del nacimiento una mutación en determinados genes que hacen que su vulnerabilidad sea mayor a sufrir determinados tipos de tumores.

Esa mutación genética viene heredada bien del padre, o bien de la madre (o de los dos, aunque son poco comunes estos tipos de síndromes). Cuando un progenitor posee una mutación genética en un gen que aumenta la probabilidad de tener un cáncer a lo largo de la vida, existe un 50% de posibilidades de que se lo herede a su descendiente. Éste a su vez lo habrá heredado de alguno de sus padres, que a su vez, lo heredaría de alguno de los abuelos. Es decir, que se transmite de generación en generación, de padre a hijos, siempre y cuando sea portador. En el momento en el que se produce un nacimiento de alguien que no presenta mutación, tendrá el mismo riesgo que la población general de tener este tipo de enfermedad, y tampoco exisitirá riesgo de que se lo transmita a sus futuros hijos (ya que no se puede transmitir una herencia que no se posee ).

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El tener una mutación no determina que se vaya a sufrir una enfermedad oncológica a lo largo de la vida, pero sí que existe mayor riesgo que la población general (que no tiene mutación genética).

¿Cómo se puede saber si se es portador?

  • En primer lugar hay que hacer un árbol genealógico con todos los casos de cáncer en la familia del padre y de la madre.
  • Si el oncólogo cree que puede existir un Síndrome de Cáncer Familiar, se realizará una extracción de sangre (como las habituales).
  • En esta sangre se buscará el gen concreto que puede estar relacionado con los tipos de cáncer que ha habido en la familia (por ejemplo, para los tumores de mama, ovario y/o próstata se relacionan los genes BRCA1 y BRCA2).
  • Si la expresión de ese gen está conservada (no hay mutación), podemos concluir que los tumores que han habido en la familia, aunque hayan sido muchos, se han producido “por casualidad”, o que al menos no estaban predeterminados genéticamente.
  • Si la expresión de ese gen no está conservada (hay mutación genética), el paciente será portador de una mutación en ese gen determinado y por tanto, tendrá más probabilidades de sufrir ese tipo de tumor a lo largo de su vida.

Existen medidas preventivas para disminuir la probabilidad de aparición de tumores cuando se es portador, como cirugías profilácticas. Aunque no es un tema tan sencillo.

En otros post, hablaremos de cuáles son los tipos de Síndromes Hereditarios de Cáncer: Síndrome de Mama-Ovario Hereditario, Síndrome de Lynch, Poliposis Adenomatosa Familiar, etc.

 

Cáncer de pulmón, ¿cuáles son sus síntomas?

Los síntomas que pueden aparecen van a depender de la fase en la que se encuentre la enfermedad, su extensión y/o localización.

Algunos de ellos pueden ser:

  • Hemoptisis o expectoración sanguinolenta: consisten en esputos con más o menos cantidad de sangre. Es uno de los síntomas más llamativos y alarmantes para el paciente. Probablemente el que implique que más rápidamente acuda el paciente al médico.
  • Tos: el más frecuente, producido por irritción de los bronquios. Suele venir acompañado de flemas o expectoración. Es característico de tumores que se posicionan en la zona central de los pulmones. Muchos pacientes fumadores ya presentan tos debido a la irritación que provoca el humo en los pulmones, otros debido a catarros o constipados pueden no darle demasiada importancia a este síntoma que puede presentarse de forma esporádica.
  • Dolor torácico: es característico de tumores que se localizan en la zona más periférica de los pulmones, apareciendo como síntoma de tumores que afectan a la pared torácica o a la pleura.
  • Disnea: podríamos decir que es una sensación de fatiga, o de falta de aire que hace que el paciente se vea cada vez menos capaz de realizar esfuerzos que impliquen un aumento de la actividad física (por ejemplo, subir unas escaleras). Este síntoma suele ser característico de tumores que se encuentran en la zona central de los pulmones, al igual que la tos de la que hablábamos antes.

    pulmones
    Imagen de pulmones con afectación tumoral

Estos síntomas eran los principales o más comunes, pero también podemos encontrar otra sintomatología que es más característica de enfermedad más extendida como: disfagia (sensación de dificultad al tragar los alimentos), disfonía (cambios en la voz del paciente) y Síndrome de Horner (aparece la caída del párpado (ptosis palpebral), la pupila contraida (miosis) y falta de sudoración en la mitad de la cara correspondiente al pulmón donde se localiza el tumor).

Otros síntomas de enfermedad avanzada puede ser: el cansancio y abatimiento general, sensación de debildiad, dolores óseos, pérdida del apetito o pérdida de peso, confusión y mareos.

Si existiera una extensión del tumor, los síntomas podrían ser cualquiera de los correspondientes en función de la localización de la metástasis.

¿Sabes por qué el cáncer de pulmón se diagnostica en estadíos avanzados de la enfermedad? El pulmón es un órgano que no presenta terminaciones nerviosas, por lo que no aparece percepción de dolor por la aparición de célular tumorales como en otros órganos del cuerpo, por ejemplo, el páncreas (que hace que aparece un dolor extendido a la zona del “cinturón”).

Por eso, cuando se produce el diagnóstico es de forma casual por otras pruebas debido a otras patologías, o cuando ya el tumor se asienta en otras zonas con terminación nerviosa que comienzan a dar sintomatología.

No fumes, lleva una dieta equilibrada, realiza ejercicio diariamente y acude a tus revisiones periódicas con el médico. Estarás haciendo mucho por tu salud y por tu vida.

El duelo y las reacciones normales ante la pérdida

Con Duelo nos referimos al proceso en el que se encuentra una persona cuando sufre una pérdida. Solemos asociarlo con fallecimiento de seres queridos, pero lo cierto es que el duelo se refiere a cualquier pérdida (deshaucios- pérdida del hogar, extravío de objetos valiosos, jubilar nuestro coche viejo, ruptura de relaciones sentimentales o de amistad, despidos laborales, etc.). A partir de ahora nos referiremos a la pérdida de seres queridos.

El proceso de duelo tiene varias funciones: aceptar la realidad de la pérdida, poder dar expresión al propio duelo, adaptarse al ambiente en el cual el difunto ya no está y por último, invertir nuestra energía emotiva en otras relaciones nuevas. Pero este sería otro tema, interesante también de exponer en futuros post. duelo

  • A nivel cognitivo: la incredulidad, la confusión y la preocupación suelen estar presentes. También el sentido de presencia (la persona en duelo puede pensar que el fallecido aún está de alguna forma presente). También son comunes las alucinaciones (visuales- auditivas) o ilusiones pasajeras.
  • A nivel físico: sensación de vacío en el estómago, presión del pecho, presión en la garganta, hipersensibilidad al ruido, sensación de despersonalización, falta de aire, debilidad muscular, falta de energía, sequedad en la boca.
  • Nivel conductual: la tristeza se hace cada vez más presente. Aparece la apatía, el retraimiento social, pérdida de concentración, dificultad para tomar decisiones, trastornos del sueño y del apetito, sensación de que la vida a perdido sentido, soñar con el fallecido, evitar recordatorios de la persona que ya no está, buscar y llamar a la persona en voz alta, suspirar, llorar, visitar lugares o llevar consigo objetos que recuerden al fallecido.

¡CUIDADO CON ESTOS SÍNTOMAS! Es cierto que se consideran normales, pero únicamente cuando se presentan dentro de un límite temporal. La pauta para que sean considerados patológicos es el tiempo que llevan estando en el doliente, que éste presente un malestar significativo y que también se vean afectadas sus áreas social, laboral y personal.

Ante cualquier duda, consultar siempre con un profesional.

Otro día hablaremos de los tipos de Duelos Patológicos y Duelos Complicados.

Prevención del cáncer de mama. Cómo explorarse los pechos.

Hoy, 19 de Octubre de 2015 es el día Contra el Cáncer de mama. Según la AECC, más de 63.000 personas son diagnosticadas anualmente de esta enfermedad. Creemos que es una enfermedad de mujeres, pero lo cierto es que los HOMBRES también sufren cáncer de mama y la tasa de curación de ellos es menor porque su diagnóstico suele darse en fases muy avanzadas de la enfermedad.

A continuación vamos a aprender a autoexplorarnos las mamas (hombres y mujeres), con el fin de prevenir y conseguir un diagnóstico precoz si fuera el caso. Con esto, nuestras posiblidades de curación serían muy elevadas.

La exploración mamaria debe realizarse mensualmente y una semana después de cada menstruación. Si no se tiene menstruación, la exploración también será mensualmente (intentado que sea el mismo día que el mes anterior). Es importante hacerlo con regularidad para tener un conocimiento completo de cómo son nuestras mamas normalmente: forma, consistencia o tamaño, por ejemplo. La exploración consistirá en dos partes: observación y palpación.

Observación:

  • Nos colocamos delante del espejo con los brazos caídos. Debemos prestar atención en la forma y el tamaño de las mamas,  hay que observar si están como de costumbre. También debemos fijarnos en la piel (si está lisa, sin asperezas ni arrugas). El borde inferior de la mama también debe estar liso y regular.
  • Levantamos los brazos y los ponemos verticales. Debemos atender si en esta posición existen diferencias entre ambos pechos o entre una axila y la otra.
  • Con los brazos bajados de forma horizontal, paralelos al suelo, juntamos las manos a la altura del cuello. Haremos fuerza hacia fuera (como si quisiéramos despegar las manos), tensando los músculos del tórax. Así podremos observar mejor si hay alguna anomalía en los pechos.
  • En posición inicial, con los brazos relajados a ambos lados del cuerpo, observamos el pezón y lo apretamos ligeramente para ver si sale alguna secreción (gotitas o líquido más abundante). Es importante ver si la areola (zona oscura de alrededor del pezón) tiene el tamano y forma habitual, o si existen rugosidades nuevas, manchas o coloración extraña.

historia-color-rosa-liston-300x380Palpación: se realizará tumbada y boca arriba. El brazo de la mama que se va a palpar debe estar levantado y por detrás de la cabeza. Colocaremos debajo del hombro de este brazo levantado una toalla o cojín que lo eleve un poco.

  • Dividiremos de forma imaginaria el pecho a explorar en cuatro partes, donde el pezón será el centro en el que se unen esos cuatro cuadrantes.
  • Para palpar, nuestra mano debe estar plana con los dedos estirados. Ahora debemos presionar lentamente la mama contra la pared del pecho (en cada una de las cuatro partes imaginarias).
  • Tras explorar el pecho en sus cuatro cuadrantes, palparemos de la misma forma la axila de ese lado.
  • La otra mama debe ser explorada de la misma forma que la anterior.

¿Cuándo debo hablar con mi médico?

  1. Cuando una de las mamas presenta un cambio en el tamaño o dureza con respecto al otro pecho.
  2. Cuanda aparecen unos puntitos parecidos a la “piel de naranja” o cualquier otro tipo de mancha, arruga o pliegue extraño.
  3. Cuando observamos algún tipo de secreción por el pezón (sin estar embarazada o en periodo de lactancia)
  4. Cuando el pezón se retrae (se “esconde” hacia dentro) o tiene llagas.
  5. Cuando aparece algún bulto en el pecho o en la axila.
  6. Cuando alguna cicatriz o bulto que ya teníamos cambia de aspecto, tamaño o consistencia.

RECUERDA LA IMPORTANCIA DE PREVENIR. RECUERDA LA IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN PRECOZ PARA LA CURACIÓN.

La Sedación. Mitos y realidad.

Hace unos días era noticia una familia de Santiago que pedía una “muerte digna” para su hija Andrea, la cual falleció el pasado 9 de Octubre de 2015. A la pequeña Andrea de 12 años se le retiró la alimentación artificial y se le mantuvo la hidratación básica, aplicándole un sedación. Hoy Hablamos de la sedación y sus tipos, rompiendo mitos.

La sedación consiste en la administración de una serie de fármacos que van a reducir el nivel de conciencia de la persona. Se utiliza con el fin de disminuir o anular la percepción por parte del paciente de síntomas refractarios, y por tanto, de sufrimiento.

Los síntomanos3mas refractarios son aquellos que ya no se pueden controlar con medicación a pesar de los esfuerzos del personal sanitario y que hacen sufrir al paciente.

La sedación puede ser:

  • Sedación paliativa: es aquella que se aplica para reducir el nivel de conciencia de un paciente que está en situación terminal, con el fin de aliviar los síntomar refractarios, con el consentimiento del paciente o en su defecto, con el de la familia o su representante. Este tipo de sedación se busca conscientemente, y puede ser continua (hasta el fallecimiento) o intermitente; superficial (que permite comunicarse con el paciente) o profunda (que impide la comunicación).
  • Sedación en la agonía: se utliza para aliviar el sufrimiento del paciente a nivel físico o psicológico, cuando se encuentra en sitaución de agonía (con muerte próxima, en pocos días u horas), con el consentimiento del paciente, familiares o su representante en su defecto. Este tipo de sedación se buscaría a consciencia, como objetivo último, se mantendría de forma continua (hasta el fallecimiento), pero puede ser superficial o profunda.

Todo esto lleva consigo muchas cuestiones de carácter ético- legales. Hablaremos de ellas más adelante.

Enlaces relacionados:

http://www.rtve.es/noticias/20151009/muere-nina-enfermedad-degenerativa-para-padres-pedian-muerte-digna-santiago/1235686.shtml

Estilos de afrontamiento ante la enfermedad

No todos vamos a reaccionar de la misma manera ante la misma situación. La forma de reacción va a depender de varios factores: características personales del paciente como rasgos de personalidad, experiencias anteriores y aprendizajes o características biológicas y vulnerabilidad, etc.

Por ello, podemos encontrar varios estilos de afrontamiento ante la situación de enfermedad:

1. Espíritu de lucha: cuando alguien afronta la enfermedad con este estilo, va a concebir el diagnóstico de cáncer como un desafío más que como una amenaza. Su sencación de percepción de control sobre la enfermedad va a ser positiva, es decir, va a sentir que puede controlar ciertas cosas de la situación a pesar de la evolución incierta del tumor. Sus estrategias para hacer frente a esto será la búsqueda de información sobre su enfermedad (muy importante preguntarle siempre al profesional de referencia y evitar buscar en internet, foros, etc.), y va a tener un papel activo durante el proceso de tratamiento, participando en la toma de decisiones, preguntando dudas, etc.

2.Evitación o Negación: la enfermedad se percibe como una amenaza pero no de forma excesiva, puesto que se niega su existencia o se evita. La persona siente que tiene un control sobre la enfermedad o la pacientes2situación irrelevante, “puesto que no hay enfermedad”. Tampoco llevará a cabo estrategias para adaptarse a ella, ya que “su vida sigue como antes, sin ninguna situación nueva a la que deba adaptarse”. Cuando aparece una siuación de este tipo, tenemos que ser conscientes de que probablemente lo que haya debajo de esta evitación sea un miedo tan terrible a la propia enfermedad que el paciente no está preparado para asumir y por ello se “evita”. De alguna forma, el paciente es conocedor de la situación, ya que si algo no existe no se tiene por qué negar, y en este caso se hace. La forma de intervenir sería dando tiempo al paciente para que vaya asumiendo la situación e ir ajustándole poco a poco con información en cortas dosis, pequeñas confrontaciones no muy violentas, etc. Es importante tener mucho tacto en este tipo de intervención, pues podemos provocar un rechazo en el paciente que será muy difícil de eliminar y volvernos a ganar su confianza.

3. Fatalismo: con este estilo de afrontamiento, el diagnóstico se percibe como una pequeña amenaza, no muy exagerada, dado que la persona siente que tiene poco control interno. Piensa que tiene pocas formas de controlar lo que ocurre, y que todo depende de lo externo (médicos, tratamientos, tipo de tumor, etc.). Por estos sesgos cognitivos, la persona no lleva a cabo ninguna estrategia de adaptación, pues “no depende de ella” el desarrollo y evolución de la enfermedad. En este tipo de pacientes es importante poder cambiar el locus de control para implicarle en los cuidados y que pueda sentir más sensación de control ante la enfermedad.

4. Indefensión: la aparición de la enfermedad en la vida de la persona es percibida como una gran amenaza que supone una situación irreversible o inevitable. Se concibe como una pérdida. Por ello, el paciente siente que no puede pañuelo2hacer nada, no tiene sensación de control, pues “el destino está escrito”. Se asocia con un pronóstico negativo e inevitable. Ante este estilo cognitivo de afrontamiento, el paciente no va a llevar a cabo estrategias para afrontar la situación, pues “no se puede hacer nada” para cambiarla. Esto tiene como consecuencia el abandono del paciente en muchos sentidos: alimentación, higiene, falta de adherencia al tratamiento, etc.

5. Preocupación ansiosa: la persona vive el diagnóstico como una gran amenaza, sobre la que existe una sensación de incertidumbre en cuanto a sus ámbitos de control. Por este desconocimiento sobre lo que se puede hacer, el paciente utiliza como estrategias de afrontamiento conductas de reaseguración (por ejemplo, palparse la zona del tumor para asegurarse de que no está más grande o no ha salido nada nuevo),  se preocupa de una forma ansiosa y constante y existe una focalización de la atención sobre los síntomas físicos. Es importante intervenir en el paciente con una psicoeducación sobre la ansiedad y sus implicaciones a nivel fisiológico, para desmontar el estilo de afrontamiento del paciente y enseñar nuevas estrategias más adaptativas.

El estilo de afrontamiento de cada persona aparece ante la situación de amenaza de una forma reactiva, pero todos los estilos se pueden analizar y se pueden cambiar para que sean más proactivos y adaptativos a través de la psicoeducación y el aprendizaje. Si reaccionamos de ese modo, es porque no sabemos hacerlo de forma diferente, ¡pero podemos aprender a hacerlo!

La “Teoría de las 6 D” en Psicooncología

Cuando la palabra “cáncer” aparece por primera vez en nuestras vidas, va a venir acompañada en la mayoría de los casos del miedo, que se puede traducir en diferentes áreas. En Psicooncología es lo que conocemos como “las 6 D“:

1. Death- Muerte: hace referencia al miedo por la posibilidad de poder morir o miedo a las consecuencias de la muerte. También se refire al miedo en relación al momento de la muerte, sensaciones, posibilidad de dolor, etc. Es uno de los pensamientos automáticos más comunes. Se hace evidente sobretodo cuando estamos ante un paciente paliativo, en la que el fallecimiento se puede producir en poco tiempo.

2. Dependecy- Dependencia: se refiere al miedo a convertirse por la enfermedad y/o sus consecuencias en una persona dependiente de los familiares y del personal sanitario. En fases de la enfermedad, sobretodo cuando hablamos del “final de la vida” en situación paliativa, muchos pacientes pierden autonomía y dependen en muchos casos de un Cuidador Principal. Muchos aceptan esta pérdida de independencia, y no tiene por qué convertirse en otra fuente de sufrimiento. Trabajamos en este caso desde las cosas que sí podemos seguir haciendo y afrontamos los días desde esa funcionalidad que aún no se ha perdido.

3. Disability- Incapacidad: se traduce en el miedo a ser incapacidad para conseguir objetivos. La aparición del diangóstico supone una ruptura de planes futuros casi siempre a corto plazo, y en algunos casos, a largo plazo. Todo esto conlleva un proceso de readaptación del paciente y de reorganización de planes vitales, que suelen centrarse más en el “aquí y ahora” y en pequeñas metas o planes. paliativos

4. Diruption- Ruptura: también con el diagnóstico aparece la ruptura en las relaciones familiares, sociales y laborales. Si se rompían los planes de vida, también necesitamos reorientar las relaciones en las distintas parcelas de ésta. Por ejemplo, en el entorno familiar se producen cambios de roles donde puede que la pareja ahora sea un cuidador principal, alguno de los miembros empiecen a asumir otras responsabilidades que tenía el paciente antes del diagnóstico y que ya no puede desempeñar, etc. La vida social en algunos casos puede verse restringida, y algunas relaciones de amistad pueden verse afectadas. En el ámbito laboral, el paciente en muchos casos tendrá que pedirse una baja cuando hablemos de tratamientos largos, debilitantes, etc. Los cambios en el trabajo también vendrán acompañados de otros pensamientos o sensaciones, como el miedo al despido, por ejemplo.

5. Disfigurement- Desfiguración: se refiere al miedo por la desfiguración, los cambios corporales físicos o funcionales. Muchos tumores llevan asociados, según su estadío, intervenciones quirúrgicas que conllevan unos cambios físicos evidentes, como pueden ser las cirugías radicales en un tumor de mama, un tumor de cabeza y cuello que tiene que ser radiado, un tumor de colon que conlleva una colostomía, etc.

6. Discomfort- Malestar: otro miedo frecuente es el temor a sentir malestar, dolor u otros trastornos relacionados. Existen muchos medicamentos que pueden servir p ara controlar el dolor, dosis de rescate, etc. Otro día hablaremos de los diferentes tipos de medicamentos que se pueden utilizar para la analgesia. Desde la Psicooncología también se puede intervenir para paliar el dolor físico a través de técnicas como la relajación, la imaginación guiada, visualización, distracción o hipnosis entre otras.

Estos son los 6 miedos principales con los que se trabaja en Psicooncología, no sólo en el momento del diagnóstico, si no que pueden aparecer en la psique de la persona durante cualquier fase de la enfermedad.